viernes, 12 de marzo de 2010

TIPOS DE INVESTIGACIÓN

Las investigaciones se pueden clasificar de diferentes maneras en función de un conjunto de criterios. Los mismos no son excluyentes y a su vez obedecen a distintos intereses analíticos.


a) Naturaleza: este criterio se refiere al material sobre el que se trabaja o que es objeto de la investigación. En tal sentido, los estudios pueden ser teóricos, empíricos o teóricoempíricos. Son teóricas las investigaciones que se desarrollan en el plano de las ideas sin ningún anclaje observacional o que abordan ideas de uno o varios autores, ya sea con el propósito de efectuar un análisis crítico, interpretativo, complementario, comparativo, etc. Dentro de este grupo se encuentran los trabajos bibliográficos y monográficos que tan útiles aportes han realizado a las ciencias sociales. Sin embargo, cabe aclarar su diferenciación con muchos pseudo estudios que terminan siendo copias burdas de autores —a veces malintencionadas o, lo que es peor, mal hechas—, como sucede con muchos trabajos erróneamente llamados monográficos que incluso se practican o fomentan en los ámbitos académicos; en tal caso, cabe recordar que a los autores hay que citarlos y no plagiarlos. También dentro de este tipo de estudios están la mayoría de los análisis filosóficos, lógicos y epistemológicos. Por otra parte, hay que evitar "el teoricismo estéril" o, como lo denomina Bourdieu, la "institución" de la teoría en tanto campo discursivo separado, cerrado y autorreferente, es decir, palabras a propósito de palabras. Las investigaciones teóricas se ciñen en gran medida a los mismos procedimientos técnicos y metodológicos que los de cualquier otra investigación: formulación del problema, objetivos, hipótesis, control de variables extrañas, etcétera.
Por su parte, los estudios empíricos abarcarían todas las demás investigaciones que se basan en el abordaje experiencial de cualquier fenómeno de la realidad, incluidos los de carácter documental. Precisamente, a estos últimos (los empíricos) se hará referencia en lo que resta del desarrollo del presente trabajo. Sin embargo, cabe aclarar que la denominación de empírico no implica que estas investigaciones carezcan de marco teórico o que no puedan ser teóricas (como se verá en el punto siguiente). Serán igualmente empíricas en la medida que se aluda a hechos o a fenómenos de la realidad.
En la actualidad, la mayoría de las investigaciones que se realizan en las ciencias sociales son teóricoempíricas, aunque puedan ser predominantemente teóricas o predominantemente empíricas o aunque no se expliciten algunos de estos planos.


TIPOS DE INVESTIGACIÓN SOCIAL


Criterios

Clasificaciones

□ Naturaleza

• Teórica
• Empírica
• Teóricoempírica

□ Finalidad

• Básica
• Aplicada

□ Alcance temporal

• Sincrónica o seccional (y transversal)
• Diacrónica o longitudinal (retrospectiva, prospectiva, de panel, de tendencia, etc.)
• Comparativa (seccional y longitudinal)

□ Tipo de estudio (profundidad) • Exploratoria
• Descriptiva
• Explicativa

□ Amplitud

• Microsocial

• Macrosocial

□ Fuente de datos

• Primarias
• Secundarias
• Mixtas

□ Características

• Cualitativas
• Cuantitativas
• Cualicuantitativas

□ Marco

• De campo

• De laboratorio


b) Finalidad: este criterio se relaciona en cierta medida con el anterior y por lo tanto puede prestarse a confusiones. No obstante, se refiere a cuestiones diferentes; en este caso, al propósito último de la investigación. Son básicas aquellas que apuntan al desarrollo de las grandes teorías formales —como las llaman Glaser y Strauss—, sin pretensiones de aplicar en forma inmediata dichos conocimientos. Son las que posibilitan la explicación y/o comprensión de los fenómenos, las que dan cuenta de los problemas teóricos de cualquier ciencia. Por ejemplo, el desarrollo que hiciera Marx sobre el Modo de Producción capitalista (infraestructura y superestructura) o la elaboración de Weber sobre los Tipos Ideales de Dominación. Algunos autores también la han llamado pura, término este último que se presta a interpretaciones erróneas en la medida en que se lo utilice como sinónimo de inmaculada, neutral o ascética. Se denominan básicas porque constituyen el fundamento de la mayoría de las investigaciones aplicadas que son aquellos estudios que se proponen solucionar problemas concretos o inmediatos, o que apuntan a la transformación de la realidad y para ello lo hacen basándose en las primeras. De hecho, tal fue el propósito de Marx cuando analizó el capitalismo: sentar las bases para su posterior crítica y transformación. Con respecto a esta clasificación valdría hacer un comentario: casi todas las investigaciones que se realizan en algunas disciplinas resultan ser aplicadas. Me refiero, por ejemplo, a las que se llevan a cabo en el área de la salud, de la educación, de las relaciones públicas, laborales, publicidad, marketing, etc. Y es lógico que así sea y esto no le resta absolutamente ningún mérito. El problema se plantea cuando se pierde de vista cuáles son los fundamentos últimos de esas investigaciones y se convierten en acciones meramente intuitivas o cuyos resultados no pueden encuadrarse o no se encuadran en ningún marco teórico que haga posible su interpretación. A esto último se refirió Wright Mills y lo llamó "empirismo abstracto".34 Precisamente, este riesgo ha llevado, por ejemplo, a la creación de carreras universitarias o de profesiones vacías o con muy pobres contenidos teóricos, o que deben necesariamente nutrirse de modelos teóricos provenientes de otras ciencias. Y esto último, aunque pueda parecer engorroso o hasta ofensivo, tiene que ver con la reivindicación de la teoría y con el ámbito por excelencia en donde ésta se produce: la Universidad.

En definitiva, tanto la básica como la aplicada son investigaciones empíricas, aunque la primera sea predominantemente teórica porque apunta a elaborar —valga la redundancia— teoría, mientras que la segunda es predominantemente empírica o empírica propiamente dicha porque aborda problemas concretos. Además, si bien por lo general esta última se basa en aquélla, también puede retroalimentarla y hasta dar origen al desarrollo de investigaciones básicas.

c) Alcance temporal: este criterio nos remite a los momentos en que se efectúan las mediciones y a los "grupos" involucrados por ellas. Las investigaciones sincrónicas o seccionales realizan el estudio en un único momento, mientras que las diacrónicas o longitudinales implican dos o más mediciones en diferentes tiempos. A su vez, estas últimas pueden ser retrospectivas (cuando los momentos estudiados se refieren al pasado) o prospectivas (cuando apuntan a efectuar mediciones en el futuro). También pueden ser de panel (cuando se realizan a un mismo grupo) o de tendencia (cuando las observaciones se efectúan en grupos diferentes). Tanto las sincrónicas como las diacrónicas pueden ser comparativas cuando se trabaje simultáneamente con dos o más grupos. A este criterio con sus modalidades, se volverá más adelante cuando se trate el tema de los diseños.

d) Tipo de estudio (profundidad): se refiere a los diferentes niveles de análisis que de acuerdo con los objetivos tengan las investigaciones. He puesto ex profeso la calificación de profundidad entre paréntesis, porque si bien la mayoría de los autores coinciden en referirse con dicho término a este criterio, creo que no refleja necesariamente las diferencias existentes entre los diferentes tipos de investigaciones. Tal vez sea más adecuado hablar de rigurosidad, intensidad y exhaustividad; si se trazara un continuo en esos términos que fuese del nivel de menor rigurosidad, intensidad y exhaustividad al de mayor nivel, los estudios podrían agruparse en exploratorios, descriptivos y explicativos. Con otras palabras, cada uno de ellos se caracteriza por responder a distintos tipos de preguntas: los exploratorios dan cuenta de ¿qué pasa?; los descriptivos, de ¿cómo, dónde, cuándo, con qué frecuencia pasa?; mientras que los explicativos pretenden resolver la cuestión de ¿por qué pasa? Como se verá también más adelante, estas investigaciones se caracterizan además por un tipo especial de diseño.

e) Amplitud: este criterio nos remite a los alcances de la investigación, al campo de estudio, al contexto que se aborda con el análisis en cuestión. En tal sentido, las investigaciones pueden ser microsociales (cuando se trata de estudiar un grupo, institución, organización, etc.) o macrosociales (cuando el análisis se realiza tomando a una sociedad en su conjunto, a la totalidad de un sistema o estructura social, etc.). Por ejemplo, si el objetivo es estudiar cómo influyen las condiciones laborales en el rendimiento de los trabajadores de una determinada empresa, la investigación es microsocial; en cambio, si se trata de analizar los niveles de desocupación de un país, es macrosocial. Con respecto a este criterio cabe hacer notar que no hay que confundir la distinción entre micro y macro con la diferencia entre muestra y universo; es decir, que el estudio puede realizarse a una muestra o conjunto de unidades de análisis y la investigación ser macrosocial y, a la inversa, el estudio puede efectuarse al conjunto del universo o población y ser microsocial.
f) Fuente de datos: se considera fuente a aquella que nos provee de la información necesaria para la investigación. En tal sentido, este criterio se remite al origen de los datos que pueden ser primarios o secundarios. Los primarios son datos de primera mano, originales, que han sido recolectados directamente por los investigadores en su ámbito natural y a los efectos de esa investigación. Por ejemplo, realizar una encuesta a estudiantes de una facultad para conocer su rendimiento académico. Los secundarios son datos de segunda mano, que han sido recogidos y procesados por otros o que han servido para otros estudios. Por ejemplo, consultar los legajos de los alumnos de esa facultad. A su vez, los datos secundarios pueden ser internos o externos y sindicalizados o no sindicalizados. Los internos provienen de fuentes pertenecientes a la organización/institución para la cual se realiza la investigación, mientras que los externos provienen de fuentes ajenas a la misma como sucede con la mayoría que se encuentra en cualquier biblioteca. Por su parte, son datos sindicalizados aquellos que se producen en forma estandarizada y sistemática, por lo general por organismos especializados, muchos de los cuales suelen lucrar con su venta. Por ejemplo, las estadísticas que periódicamente brinda el INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) sobre desocupación o las mediciones de audiencia son datos externos sindicalizados. Lo contrario ocurre con los datos no sindicalizados que, no obstante, también suelen venderse. Como sucede con muchas bases de datos elaboradas con los clientes de un banco o a partir de folletos que con la excusa de un concurso solicitan el registro de datos personales.

Cabe realizar algunos comentarios: en primer lugar, aclarar que una misma fuente puede proveer de datos primarios y secundarios; por ejemplo, un profesor que en su clase expone sus conocimientos sobre cierto tema (dato primario) y al mismo tiempo brinda su interpretación sobre determinados autores (dato secundario). En segundo lugar, que las investigaciones pueden realizarse con datos primarios, con datos secundarios o ser mixtas, incluyendo ambos tipos de información que podrán o no provenir de la misma fuente. En tercer lugar, y aunque tal vez no sea el lugar más apropiado pero considerando el escaso interés que la mayoría de los autores le dedican, es oportuno destacar la importancia que tienen los datos secundarios, tanto en lo que respecta a su valor intrínseco como fuente exclusiva de numerosas investigaciones, como en lo que se refiere a la apoyatura que los mismos brindan a las investigaciones efectuadas con datos primarios. A tal punto llega esta falta de reconocimiento, que muchas veces se realizan estudios con el propósito de obtener informaciones que ya están disponibles en otras fuentes, con un menor margen de error y sobre todo a un menor costo. En cuarto lugar, también hay que señalar que los datos secundarios pueden tener falencias y desventajas como, por ejemplo, que su origen sea dudoso, que responda a determinados intereses o que hayan sido recogidos para investigaciones que no responden a los objetivos para los cuales se los está utilizando. Un ejemplo de esto último lo constituye la llamada "cifra negra" de las estadísticas que se publican sobre victimización.

g) Características: Bachelard señala que el hecho científico se conquista, construye y comprueba. De acuerdo con las características que asuma este proceso, las investigaciones serán cualitativas, cuantitativas o cualicuantitativas. Con otras palabras, este criterio se refiere a la forma de "construcción de la realidad", al conjunto de supuestos, teorías, metodologías y técnicas que se comprometen en la práctica científica. Básicamente y sin pretensiones de exclusividad y exhaustividad, las investigaciones cualitativas se caracterizan por estar orientadas a la comprensión de la perspectiva de los actores y por priorizar la significación de los resultados, mientras que las cuantitativas procuran describir y explicar las estructuras relaciónales y por enfatizar la representatividad estadística de la información. Ambos tipos corresponden a los dos enfoques históricos de la investigación social: el cualitativo se presenta como subjetivo y el cuantitativo como objetivo. Esto último, sin perder de vista que tanto uno como el otro cubren aspectos que forman parte de la objetividad social. Dado que estos enfoques no son necesariamente excluyentes se complementan en los estudios cualicuantitativos.

h) Marco: nos remite al lugar en el que se desarrolla el estudio. Las investigaciones de campo son aquellas que abordan los fenómenos en su ámbito natural, mientras que las investigaciones de laboratorio los reproducen artificialmente en un ámbito que reúne condiciones similares a las reales. Si bien la mayoría de los estudios sociales son del primer grupo, no obstante, son frecuentes las experiencias que se realizan simulando situaciones de laboratorio, especialmente en educación, publicidad, relaciones laborales, etcétera.

Para finalizar, vale la pena repetir que los criterios desarrollados no son exhaustivos dado que existen otras formas de agrupamiento (según el interés analítico) y no son excluyentes dado que en un mismo estudio pueden confluir varios de ellos; por ejemplo, una investigación cuyo propósito sea medir la intención de voto de los ciudadanos del país frente a una próxima elección se caracteriza por ser descriptiva, cuantitativa, empírica, macrosocial, de campo, sincrónica, etcétera.
Todos estos criterios presentan puntos fuertes y débiles, y, en general, son útiles a los efectos clasificatorios y pedagógicos pero también lo son cuando se trata de evaluar si existe correspondencia entre la "autodefinición" de la investigación y cómo la misma ha sido realizada.

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